¡Temporada de calçots!

¡Ya los tenemos aquí! Por fin llegaron las esperadas calçotadas, ideales para juntarse con la familia o amigos los fines de semana…

¿Queréis saber más sobre ellos?

Pertenecen a la misma familia de las cebollas y sus propiedades nutritivas son muy semejantes, puesto que son también ricos en vitaminas y minerales. Y no solo eso, sino que además:

  • Contienen compuestos azufrados con propiedades diuréticas y antibacterianas
  • Ayudan a reducir los triglicéridos y el colesterol, contribuyendo a mantener las arterias en buenas condiciones y prevenir enfermedades del corazón
  • Son ricos en fibra, quercetina y antioxidantes
  • Tienen elevado contenido en potasio

Y por supuesto, son los responsables del gran componente de sociabilización de las tradicionales calçotadas entre familia y amigos ¡y es que en compañía siempre sientan mejor!

Aunque… no siempre sientan ligeros. ¿Eres de los que después de comerlos notas pesadez en el estómago, gases o molestias digestivas? Os explicamos porqué:

Los calçots contienen una cantidad elevada de fructanos, sustancias de difícil digestión y que en algunas personas más sensibles pueden provocar síntomas de malestar digestivo”

Según nos cuenta nuestra compañera Sonia González, Dietista-Nutricionista especialista en sistema digestivo, los síntomas más comunes son: gases, dolor de barriga, pesadez, hinchazón o digestión lenta. Se debe individualizar siempre cada caso y valorar la existencia de intolerancias o alteraciones digestivas para saber qué alimentos pueden empeorar o provocar ese tipo de síntomas.

Si ese no es tu caso y eres de los que disfruta mojándolos en la salsa, ¡a disfrutarlos!

Por supuesto, no nos podíamos olvidar de la famosa “Salsa Romesco”, fiel y excelente acompañante de los calçots, aquí os dejamos una propuesta de receta:

Ingredientes para (8-10 personas, 1L):

  • 4 tomates maduros
  • 1 cabeza de ajos
  • 70ml de vinagre
  • 3 ñoras
  • 1 cucharadita de postre de pimentón rojo dulce
  • 25g de almendras peladas
  • 25g de avellanas peladas
  • 250ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 guindilla
  • 4 rebanadas de pan

Preparación:

  1. 4-5 horas antes de preparar la salsa, rehidratamos las ñoras.
  2. Precalentamos el horno a 200ºC
  3. Lavamos los tomates y los colocamos en la bandeja del horno junto a la cabeza de ajos entera y sin pelar.
  4. Por otro lado, tostamos los frutos secos. Horneamos las avellanas durante 15-20 minutos y las almendras las sacamos a los 5 minutos, ya que se tuestan enseguida.
  5. Una vez listos, pelamos los tomates y los ajos. Cuando las ñoras estén rehidratadas, raspamos el interior para quedarnos solo con la carne y desechamos la piel.
  6. Doramos las rebanadas de pan y cuando todos los ingredientes estén fríos los trituramos: tomates, ajos, almendras, avellanas, ñoras, pan, vinagre, aceite, pimentón, guindillas y sal.

Y por si algún día no tenéis tanto tiempo para la preparación, aquí os dejamos dos salsas comerciales con ingredientes y valores nutricionales lo más parecido a la salsa casera:

  • Salsa Romesco con almendras, ajo y pimiento Mart-Tret (El Corte Inglés)
  • Salsa Romesco Molí de Pomerí Eco (Spar)

Los calçots forman parte de una dieta saludable, están en su mejor temporada y son la excusa perfecta para juntarnos con los nuestros, ¡a disfrutar!

Carla Avellaneda

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