Tengo dolor lumbar, ¿qué debo hacer?

El dolor en la zona lumbar, conocido como lumbago, es una de las molestias más comunes que podemos padecer en nuestra espalda.

El dolor en la zona lumbar, es localizado en la parte inferior de la columna vertebral, donde se encuentran las vértebras lumbares.

Las causas que dan lugar a un episodio de lumbago son muy similares a las que ocasionan la ciática o el dolor de espalda, pero se diferencia de ellas en la localización.

Uno de los mayores inconvenientes es que su inicio puede ser rápido, de un día para otro, o brusco, como consecuencia de un esfuerzo o de un movimiento inadecuado, y cuando el dolor es muy intenso dificulta el movimiento y produce una intensa incapacidad.

¿Cuál es su origen?

La columna actúa como eje de todo nuestro organismo, soporta todo el peso del cuerpo, y está sometida de forma permanente a tensiones y fuerzas, que en muchas ocasiones provocan alteraciones funcionales que producen dolor y malestar.

Para agravar el problema, existen profesiones, trabajos o ejercicios inadecuados que, por tensiones posturales o esfuerzos mantenidos, pueden desencadenar lumbago y dolor de espalda.

La vida sedentaria con ausencia de ejercicio físico, el tipo de cama o de colchón, las posturas tensas mantenidas, los movimientos forzados o el ejercicio físico inadecuado son factores mecánicos y funcionales que pueden dar lugar  al lumbago.

El más frecuente y de naturaleza más leve está ocasionado por la contracción de los músculos lumbares producida por inflamación, sobrecarga o traumatismo.

Las causas más graves tienen su origen en alteraciones degenerativas de los discos intervertebrales con la aparición de una ‘hernia de disco’ con dolor incapacitante. La patología vertebral en personas de edad con luxación, aplastamiento y osteoporosis es también causa frecuente de lumbago.

Recomendaciones y consejos para el tratamiento del dolor de lumbago.

  • Evitar coger peso en la medida de lo posible y especialmente si se han producido reacciones recurrentes que aumenten las posibilidades de una nueva reacción.

  • Evitar los movimientos bruscos como agacharse rápidamente que pudieran propiciar la aparición del dolor.

  • Aplicar una fuente de calor puede ayudar a mitigar el dolor reduciendo su intensidad y favoreciendo el tiempo de recuperación. El calor es recomendable aplicar si el dolor (lumbago) continúa después de haber transcurrido 2 o 3 días.

  • Evitar el exceso de peso ofrece una garantía preventiva para no sobrecargar la musculatura de la columna debilitando el soporte lumbar.

  • Practicar ejercicio regular contribuye a mejorar la densidad ósea, el refuerzo muscular y a evitar o retrasar las enfermedades degenerativas asociadas al desgaste de la edad. En los primeros días de la aparición del dolor lumbar no se recomienda realizar ejercicio, podría aumentar los síntomas.

  • Dormir en posición fetal y una almohada entre las piernas, muchos expertos recomiendan dormir de esta forma cuando se padece, ello ayuda a aliviar la carga en esa zona de la espalda y poder así tener un mejor descanso.

  • Analgésicos, la toma de ellos como por ejemplo el ibuprofeno (conoce sobre este fármaco analgésico AINE), pueden ser de ayuda para aliviar el dolor y reducir su inflamación. Para su toma se recomienda consultar con el doctor o experto en salud para que te pueda indicar la mejor opción y dosis para tu caso en particular.

  • Espalda recta y relajada, es importante para su prevención y tratamiento estar con una postura correcta, espalda siempre recta pero a la vez relajada, no tensa.

  • Pelota de tenis, cuando se padece de lumbago, tumbarse en el suelo, boca arriba y con una pelota de tenis debajo de ti, la cual presione la zona adolorida, si uno se va deslizando encima de la pelota mediante el peso de su cuerpo, puede ayudar a disminuir el dolor.

  • Acudir a un fisioterapeuta, quiropráctico u osteópata, puede de ser de gran ayuda para su tratamiento. Mediante sus técnicas podrá mejorar la columna y síntomas. A la vez de mostrarte ejercicios y estiramientos para poder hacer en casa para su prevención y tratamiento. La Fisioterapia  mediante el amasamiento y relajación de toda la zona contracturada contribuirá a apaciguar el dolor. En algunos casos se termina el tratamiento aplicando frío local para desinflamar los tejidos, y también es posible aplicar corrientes que relajen la musculatura mediante impulsos. Por último, acudir al fisioterapeuta regularmente para descargar la zona y no esperar a que tengamos ya el ataque agudo, nos ayudará a aprender a vivir con ese lumbago.

  • Acudir al médico, es muy importante acudir al especialista si la zona lumbar se enrojece o inflama, se padece fiebre, dolor no desaparece por más de un par de semanas, se sufre debido a un golpe muy fuerte o caída, se padece sangre en la orina, se entumecen o padece dolor también en las piernas, pelvis o nalgas; si se presenta una pérdida de peso importante o se tiene antecedentes de cáncer.
Karen Asprilla

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